El poema de la ira

             

Callar, soportar,

ha sido nuestra forma

ciega de luchar

Pero ya nuestro dolor

no puede más

un grito furioso se desgarra

en nuestra voz

Nuestros corazones

son ya brasas atizadas por la ira

Nuestras manos empuñadas

tiemblan quieren romper los lazos

los nudos de nuestra resignación

Nuestros dientes no pueden más

se están haciendo pedazos...

  

               JJPalomino